Pelo Malo: una introducción
Conozcan a la directora: Mariana Rondón
Mariana Rondón (1966) es guionista, directora y productora venezolana. Estudió en la Escuela Internacional de Cine y Televisión en Cuba, y animación en París. Su obra es prolífica y premiada: solo la cinta Pelo malo recibió más de quince premios internacionales, incluida la Concha de Oro a Mejor Película en el 61º Festival de San Sebastián (2013). Otras obras por las que es conocida incluyen Postales de Leningrado (2007), Zafari (2024) y Aún es de noche en Caracas (2025), esta última disponible en Netflix.
Además de cineasta, es artista plástica y profesora de ingeniería y usa la robótica para crear instalaciones como Superbloque, ubicada en la misma parroquia del 23 de Enero que sirvió de escenario para la película Pelo malo, y Llegaste con la brisa, una instalación robótica en la que robots generan burbujas de jabón que funcionan como úteros industriales, sobre las cuales se proyectan imágenes de seres transgénicos en gestación. Pueden conocer más sobre sus instalaciones y películas en su sitio web o a través de esta entrevista que concedió a Un Minuto con las Artes en que describe su proceso creativo tanto para el cine como para el arte.
Por nuestra parte, compartimos aquí otra entrevista, esta de EnFilme, en la que Rondón explica cómo hizo Pelo malo específicamente y toca otros temas importantes, como el paternalismo en la creación artística y cómo transmitió la violencia y la aceptación desde una perspectiva femenina. Les invitamos a ver, al menos, esta entrevista.
Contexto social: los superbloques de 23 de Enero y la homofobia y el racismo en Venezuela
El término “pelo malo” es una expresión con la que muchas personas en Venezuela crecen aprendiendo a convivir. En una peluquería caraqueña, estilistas relatan que, tras años de alisado químico, hay clientas que ya “no se acuerdan cómo era su cabello”, y que no es raro que las niñas empiecen a alisarse desde los 5 o 6 años. Según un informe de las Naciones Unidas, pelo malo es “una expresión despectiva de uso común para referirse al cabello rizado”. El mismo informe recoge el caso de la periodista venezolana Jessica Sosa, a quien exigieron alisarse el cabello como condición para ejercer de presentadora de noticias. Esta presión no ocurre en el vacío: se vive en barrios concretos, con sus propias historias sociales y políticas. Uno de los más emblemáticos de Caracas es la Urbanización 23 de Enero, el escenario donde transcurre Pelo Malo.
Al ambientar Pelo Malo en la Urbanización 23 de Enero (también conocida como los superbloques), Rondón activa un elemento arquitectónico muy reconocible de Caracas, con una historia que el público venezolano bien conoce. Según este análisis, la urbanización, que eventualmente se convertiría en parroquia propia, fue construida entre 1955 y 1957 bajo la dictadura de Marcos Pérez Jiménez. Originalmente se llamó 2 de Diciembre, en referencia a la fecha fundacional de su régimen, y sólo pasó a llamarse 23 de Enero tras el levantamiento de 1958 que derrocó al dictador. El proyecto se concibió como una utopía moderna: 38 superbloques con cerca de 9.176 apartamentos, pensados como una “ciudad dentro de la ciudad” con escuelas, clínicas y centros cívicos propios. Por su magnitud, es imposible no verla al recorrer Caracas, aunque sus fachadas han cambiado mucho con el tiempo: de los paneles de colores primarios de amarillo, azul y rojo, los mismos de la bandera venezolana, con los que el artista Mateo Manaure decoró originalmente los edificios, a un solo color por falta de mantenimiento, y más recientemente a los murales políticos y conmemorativos que han surgido en las últimas dos décadas, muchos dedicados a víctimas de la violencia y vinculados a colectivos afines al gobierno. Los superbloques están hoy estrechamente ligados a la identidad chavista: dentro de la propia parroquia se encuentra el Cuartel de la Montaña, el fuerte militar desde donde un joven Hugo Chávez comandó el intento de golpe de Estado de 1992, y donde hoy reposan sus restos.
Pelo Malo transcurre alrededor de 2011, cuando el polémico presidente Hugo Chávez, de quien proviene el término chavismo, atravesaba un tratamiento contra el cáncer que eventualmente le causaría la muerte en 2013. La película muestra noticias de simpatizantes que se rapan la cabeza en solidaridad con su comandante. Aunque la política es parte importante del contexto venezolano, Rondón centra su película en el prejuicio social, que lxs espectadores ven desplegarse en la parroquia 23 de Enero. Antes de ver la película, les invitamos a buscar imágenes o videos del 23 de Enero para apreciar la magnitud del lugar: filas y filas de edificios idénticos que se extienden por las laderas de la ciudad. Así es el barrio donde transcurre toda la historia de Junior.
Fuentes
Rebelarse contra el racismo en Venezuela y el estereotipo del “pelo malo”
La situación de las personas afrodescendentes en Venezuela
La Urbanización 23 de Enero: sueños rotos (VENEZUELA)
El pueblo visita masivamente el Cuartel de la Montaña dos semanas después de convertirse en última morada del Comandante Chávez
Video: I Entered Caracas’s 23 de Enero: The Soul of a Revolution 🇻🇪
Proceso de creación: improvisación colectiva
En las entrevistas que les compartimos anteriormente, Mariana Rondón habla del estilo improvisacional de rodaje que usó para realizar Pelo malo. Antes de ver cómo Rondón abordó la improvisación, definimos el concepto a partir de dos artículos publicados en Revista Cine Cubano, del Instituto Cubano del Arte e Industria Cinematográficos (ICAIC). Cuba cuenta con una sólida tradición cinematográfica. Tiene una de las escuelas de cine más reconocidas internacionalmente en el mundo hispanohablante, la Escuela Internacional de Cine y Televisión (EICTV), alma mater de Rondón, que atrae a personas de todo el mundo gracias a un modelo que prioriza el aprender haciendo, con cineastas en activo como profesores.
En Sed de Set I y II, Jorge Luis Sánchez, cineasta, ensayista y profesor cubano, nos cuenta cómo se desarrolla un rodaje: la preparación del set, la gente que participa y, sobre todo, la transición del guion a su interpretación. En particular, en el segundo artículo de esta serie, destaca cómo los directores manejan el guion técnico frente a la improvisación. El guion técnico es el plan que siguen para asegurar que el rodaje consiga todos los planos necesarios, que la línea narrativa no se pierda y que los saltos entre escenas sean suaves. Por otro lado, Sánchez admite que seguir un plan tan estricto también puede quitarle algo de la vibra a la obra. Aquí es donde entra la importancia de la improvisación. Para señalar su beneficio, Sánchez compara a los directores que usaban guion técnico con los que no, y describe como estrategia de estos últimos “la imaginación súbita”, o “la erupción”. Un primer asistente describe así su experiencia trabajando con dos directores, uno que seguía más un plan y otro que trabajaba desde la pura improvisación:
Dos experiencias radicalmente distintas; una era la excursión con un guía extraordinario y la otra con un aventurero sin miedo, muy seguro de su objetivo.
–Orlando Rojas, primer asistente de Humberto Solás y Tomás “Titón” Gutiérrez Alea en Cantata de Chile y Los sobrevivientes, respectivamente
En cuanto al uso de la improvisación por parte de Rondón, en la entrevista de EnFilme incluida en esta página nos enteramos de que la directora comenzó con personajes esquemáticos que después fue construyendo junto con los actores, al punto que ellos le “regalaron” algunas de las secuencias más importantes de la cinta durante los ensayos. En su entrevista con Un Minuto con las Artes, Rondón describe este proceso con mucho más detalle. Durante los dos meses de ensayos, nadie del elenco tenía un guion. El método de la directora consistía en proponerles situaciones a los actores para que llegaran, por su cuenta, a las acciones y los diálogos que ella ya había imaginado en el guion, de manera que sintieran esas propuestas como propias, sin saber que había un guion detrás. Así, para cuando llegaban al rodaje, tenían todo tan internalizado que ella no necesitaba darles ninguna indicación. Ella misma reconoce la paradoja: el guion terminó siendo rígido, en el sentido de que los actores hacían exactamente lo que ella quería, pero sin saberlo. Y, por otro lado, como ya leímos, algunas de las secuencias más importantes de la película nacieron precisamente de los actores. Improvisación y autoría, entonces, se entrelazan de manera ambigua en su método: a veces ella los guía hacia lo que ya tenía en mente, y a veces son ellos quienes le muestran el camino.
El proceso la dejó satisfecha. Por ejemplo, cuando vio lo que estaba logrando Samantha Castillo (quien interpreta a Marta, la madre), pensó: “Wow, yo debería estar haciendo una película de la improvisación que acaba de hacer Samantha, no de la que yo escribí, ¿no?” Mientras ven la película, pongan atención a los efectos de esta improvisación colectiva. ¿Notan momentos que se sienten particularmente honestos o auténticos? ¿Podrían identificar qué escenas pudieron haber nacido de la interpretación de los actores, más que del guion original?
Leer más
Sed de set (I)
Sed de set (II y final)
Antesala
Antes de entrar al cuento, tómense un momento para pensar en las siguientes preguntas.
- “Pelo malo” es una expresión con la que mucha gente crece sin cuestionarla. ¿Existen expresiones parecidas en su propia lengua o cultura, palabras sobre los rasgos físicos que cargan un juicio de valor por dentro? ¿Qué les enseñan esas palabras a lxs niñxs antes de que tengan edad para entenderlo?
- La película Pelo malo trata, en gran parte, sobre la identidad. En términos generales, ¿de dónde viene la identidad de una persona? ¿Qué partes suelen decidirse individualmente y cuáles suelen venir impuestas desde afuera?
- ¿Cómo entra en juego la interseccionalidad con la identidad? ¿Cómo enriquece nuestras experiencias? ¿Cómo agrava el prejuicio?
- ¿Qué efecto tiene el lugar, o el entorno, sobre la historia que se cuenta? Piensen en una historia con una fuerte presencia del lugar. ¿Sigue funcionando la historia si cambia donde ocurre?
- ¿Qué papel puede jugar la familia a la hora de reforzar o resistir un estándar de belleza? Piensen en cómo se transmiten estos estándares dentro del hogar.